Hoy miré, observé, contemplé todo lo que sucedía a mi alrededor con otros ojos...
Hoy traté de entender el por qué se determinados comportamientos, actitudes...
Hoy miré al otro, a mi semejante, con los ojos del alma, del corazón. No percibí felicidad, alegría; por el contrario, sentí dolor, heridas que aún no cicatrizan.
Tuve la sensación que fuéramos seres extraños, como si no pudiéramos concectarnos, encerrados cada uno en su mundo.
¡Cómo nos cuesta desprendernos de nuestros conflictos!. Actuamos con indiferencia, falsedad, egoísmo, como sí todos fuéramos culpables o responsables de errores ajenos.
Así, van transcurriendo los días, nos levantamos y salimos a enfrentarnos con la vida, con nosotros mismos. Cada instante que pasa resulta difícil sobrellevarlo, cargar con la rutina, con todo lo que nos envuelve... Ya es casi imposible.
Pero, ¿De qué se trata? De una lucha interior, estamos desconformes con lo que somos y en lo que nos hemos convertido, ¿hicimos algo para cambiar?. Negamos, ignoramos, nos molestan las personas que están a nuestro lado , con las que compartimos, trabajamos, o simplemente están...
Perdimos la capacidad de ser tolerantes, pacientes, amigables. Nos cansó la injusticia, que no nos respeten, valoren, acepten tal cual somos. ¿Fue así cómo nos fuimos encerrando, creando nuestro propio círculo?, siempre estamos girando en la misma dirección, con una sola visión, nos vamos destruyendo, vamos opacando nuestro ser, dejando agotada nuestra esencia, dejando que se apague nuestra luz interior.
¿A quién echarle la culpa? ¿Acaso no somos los únicos dueños de nuestras vidas?...
Cuándo entenderemos que somos responsables de nuestras acciones y que con ellas involucramos directa o indirectamentes a otros.
¿Cómo parar esto?, ¿Cómo cambiar? Detenernos en este mismo instante, mirarnos, mirar y sentir que no somos tan diferentes, sentir que estamos en la misma sintonía, que somos capaces de llenar de sentido nuestras vidas, dejar fluir nuestro ser, darle cauce a nuestra creatividad, a nuestro poder de acción, de decisión, a la libertad que nos impulsa, que da fuerza y sentido a nuestras conciencias y a nuestro existir.
Desearía que algún día pudiéramos mirarnos y que sólo eso fuese suficiente para entendernos...
divino kari! besos
ResponderEliminar