Hoy descubriste algo nuevo,
Hoy al despertar tu ser estaba iluminado.
De repente, aromas, colores, cantos, música, envolvieron tu vida.
Te sentiste vivo, feliz, olvidando todo lo que te condiciona y te dejaste llevar sin conocer tu destino, pero seguro de que nada malo te pasaría.
Descubriste sin querer la arista más bella de la vida.
Descubriste que es simple, que la magia la pones vos, que todos los días te está esperando para que la saques a la luz, para que disfrutes, para que sientas, te emociones y hagas latir tu corazón con más prisa, pero no por el vértigo que le imprimís día a día, en esta ocasión será la felicidad, la libertad, las que te guíen, las que te impulsen, estimulen, e inspiren a descubrir lo que aún no has sentido y vivido.
Cada momento de nuestra existencia pasa mayormente desapercibido, no apreciamos, no reconocemos la esencia de la vida, la riqueza que nos regala, estamos dominados por la apatía, el cansancio, la desilusión.
Hoy te propongo que descubras en ella la pasión, el desafío de vivir queriendo y palpitando lo que hacés, expandiendo tú conciencia, alcanzando sueños en los cuales no seas el único beneficiado; de repente, sin pensarlo, llegará el momento en que cuando extiendas tus manos, muchas más se entrecruzarán con las tuyas, ya no te sentirás solo, tú ser estará acompañado y tú interior irradiará la energía más pura que cura todas las heridas, especialmente las del alma y nos hacen crecer, elevarnos en busca de la felicidad plena.
Viví, permitite esparcir todo el caudal de energía que está en vos, date una oportunidad, amá la vida, ella es la encargada de brindarle a tus ojos, a tú ser, a tú alma; alivio, calma, ella es la encargada de inundarte de amor y felicidad en los días en que la descubras más allá de tú mirada…

