Hoy quiero dedicar estos pensamientos, ideas, reflexiones a la vida, a la vida que amo, que deseo y a veces dejo escapar....
Vida es lo que me rodea, envuelve, enciende mi ser de felicidad por el solo hecho de poseerla...
Vida es lo que quiero para todos los seres de este mundo...
Vida digna, con amor, con solidaridad, con tolerancia, con humildad, con justicia, con respeto, con salud...
Vidas con mentes de conciencia amplia y espíritus libres en busca de paz...
No quiero transitarla contemplando niños con lágrimas en los ojos, personas que sufren por hambre, guerras, injusticias...
No quiero este mundo con seres violentos, insensibles, vacios de sentimientos puros...
No quiero pasar inadvertida, ignorando lo que veo a cada instante...
No quiero sentir impotencia, conformismo, dejar pasar el tiempo y esperar...
Pero, ¿cómo cambiar?, cómo producir en cada uno de nosotros un despertar a la vida, a la verdadera vida, sin tanto materialismo, sin tanta frivolidad, sin tanta maldad, siendo nosotros mismos, queriendo un poquito al que tenemos al lado, dejando traslucir nuestra esencia, dejando al desnudo nuestro ser.
¡Ya no podemos seguir lastimándonos, causándonos tanto dolor!
Me resulta difícil comprender el porqué de los seres en que nos hemos convertido, insensibles, con carcasa de odio y maldad.
Sería inmensamente feliz si pudiera aliviar algo del dolor ajeno, atenuar lo que tanto nos lastima. Puedo ayudar, provocar un cambio, pero no depende de mí únicamente. Se que como yo hay muchos que luchan, buscan, trabajan por un mundo diferente, un mundo sin fronteras para cultivar el amor que enciende la llama en nuestro interior y lo impulsa a la vida.
Debemos ser cada día más y poner en acción nuestros sentimientos, tenemos que sumarnos para lograr un futuro digno para todos, especialmente para nuestros niños.
Mi vida pasa, transcurre, acelerada por el impulso y el ritmo que le imprimo, pero consciente de lo que quiero lograr con ella, antes del día en que una ráfaga de viento apague la llama que la sostiene.
Siempre habrá otro ser, otras personas y si todos compartimos la misma meta, el mismo propósito, llegará el momento en que el sueño de muchos se hará realidad y dichosos los ojos que puedan ver a toda la humanidad unida bajo los lazos del amor y la paz...